12 de septiembre de 2025, Adís Abeba – En medio de crecientes choques climáticos y desigualdades globales persistentes, la Organización de Cooperación del Sur (OCS) defendió una postura unificada en favor de la soberanía ecológica durante la Segunda Cumbre Africana del Clima (ACS-2). A través de diálogos de alto nivel y un importante evento paralelo, la OCS articuló una visión audaz, liderada por el Sur, para un desarrollo centrado en el modelo de Desarrollo Ecológicamente Impulsado (EDD).
La presencia de la OCS se destacó con la activa participación de su Secretario General, S.E. Manssour Bin Mussallam. Sus intervenciones comenzaron en el más alto nivel, asistiendo a la Segunda Cumbre África-CARICOM y a la ceremonia inaugural de la Cumbre Africana del Clima. Allí, el Secretario General se unió a Jefes de Estado y líderes regionales para ratificar un firme compromiso con una mayor cooperación y solidaridad Sur–Sur, principio central de la misión de la OCS.
De los compromisos multilaterales a la acción bilateral
Demostrando un compromiso con traducir los principios en práctica, el Secretario General sostuvo una serie de reuniones bilaterales estratégicas en los márgenes de la Cumbre. Sus conversaciones con el Presidente de la República de Kenia, S.E. William Samoei Ruto, y con el Viceprimer Ministro del Gobierno Federal de Somalia, S.E. Salah Ahmed Jama, reforzaron la solidaridad regional en torno a la acción climática y el desarrollo.
Para fortalecer el vital vínculo África–Caribe, el Secretario General dialogó con el Primer Ministro de San Vicente y las Granadinas, S.E. Ralph Gonsalves. Estos compromisos se consolidaron aún más mediante encuentros con el Ministro de Asuntos Exteriores de Burundi, S.E. Emb. Dr. Edouard Bizimana. Una visita de cortesía del Secretario General de la Organización de Estados de África, el Caribe y el Pacífico (OEACP), S.E. Moussa S. Batraki, subrayó una visión compartida de consolidar la colaboración institucional Sur–Sur.
Un nuevo marco para nuestro future
Estos fructíferos diálogos se enmarcaron en el marco de políticas sustantivo presentado en el evento paralelo de la OCS: “Reclamando el Futuro: Soberanía Ecológica y Agencia en el Gran Sur”. Convocado por la Oficina de Acción Climática y Fortalecimiento de la Resiliencia (CARE) de la OCS, en asociación con el Grupo Africano de Negociadores (AGN) sobre Cambio Climático y el programa AICCRA de CGIAR, el debate expuso la mecánica concreta del modelo de Desarrollo Ecológicamente Impulsado (EDD).
El Director de la Oficina CARE de la OCS, Dr. Getahun G. Wodaje, planteó la urgente necesidad de este cambio de paradigma: “Estamos reunidos en un momento crítico en el que los choques climáticos, la pérdida de biodiversidad y las inequidades estructurales exigen no solo respuestas, sino transformaciones audaces”, afirmó. El Dr. Wodaje describió el EDD como un “proceso regenerativo arraigado en la justicia”, diseñado para contrarrestar “modelos extractivos que priorizan las ganancias sobre las personas y el planeta”. Subrayó que la soberanía ecológica es fundamental, pues otorga a los Estados del Gran Sur la “libertad de políticas” para definir sus propias trayectorias de desarrollo sin imposiciones externas.
El diálogo abordó de manera crítica las barreras estructurales que dificultan el progreso. Como señaló el Dr. Wodaje, una posición interna unificada es el primer paso para cambiar la dinámica global: “Fallamos en establecer nuestra propia agenda. No negociamos desde una posición de fuerza porque no hemos solidificado primero nuestra posición común internamente”.
Aportando una perspectiva clave sobre la implementación, el Dr. Dawit Solomon, Líder Regional del Programa AICCRA, explicó cómo la ciencia y la innovación son vitales para construir sistemas alimentarios resilientes dentro del modelo EDD. Destacó pilares críticos de acción, como hacer accesibles las innovaciones climáticamente inteligentes a los pequeños agricultores y aprovechar la tecnología digital como un “gran igualador”.
El Dr. Solomon recalcó que una África resiliente es beneficiosa para todo el mundo, abogando por un enfoque colaborativo: “El debate no debe ser antagónico, sino un diálogo fundamentado en datos y evidencias. Lo que es bueno para nosotros debe también demostrarse como importante para nuestros socios”, afirmó.
La sesión concluyó con una hoja de ruta clara, basada en el impulso generado por la diplomacia de la semana. Entre los resultados esperados figuran redes más sólidas para la colaboración Sur–Sur, estrategias claras de implementación para políticas ecológicamente impulsadas y un impulso decisivo hacia una posición unificada del Sur de cara a la COP30.