Educación Equilibrada e Inclusiva

Transdisciplinariedad

Un enfoque integral de perspectivas múltiples cuyo fundamento es la interconexión de los ámbitos del conocimiento académico y no académico para la comprensión compleja y holística del mundo.

En Replantear la educación: ¿Hacia un bien común mundial?, publicado por la UNESCO en 201582, el propósito de la educación en el siglo XXI se plantea como inextricable de los desafíos globales a los que nos enfrentamos y del imperativo de transformar nuestras sociedades para lograr el desarrollo sostenible:

«Es preciso pues reconsiderar la finalidad de la educación a la luz de una concepción renovada del desarrollo humano y social que sea a la vez justa y viable. Esta concepción de la sostenibilidad debe tener en cuenta las dimensiones sociales, medioambientales y económicas del desarrollo humano y las diferentes formas en que se relacionan con la educación: ‘Una auténtica educación es aquella que forma los recursos humanos que necesitamos para ser productivos, seguir aprendiendo, resolver problemas, ser creativos y vivir juntos y con la naturaleza en paz y armonía. Cuando las naciones toman medidas para que una educación así sea accesible a todos a lo largo de toda su vida, se pone en marcha una revolución tranquila: la educación se convierte en el motor del desarrollo sostenible y la clave de un mundo mejor’. La educación puede y debe contribuir a un desarrollo sostenible mundial».

UNESCO

Las raíces del sistema educativo moderno son de particular importancia. Creado en el contexto de la revolución industrial, con la instauración de las leyes de escolaridad obligatoria a lo largo del siglo XIX:

«La educación en masa fue la ingeniosa máquina construida por el industrialismo para producir la clase de adultos que necesitaba. […] La solución era un sistema docente que, en su misma estructura, simulase este nuevo mundo. Este sistema no surgió instantáneamente. Incluso hoy, conserva elementos retrógrados de la sociedad preindustrial. […] Toda la jerarquía docente siguió, al desarrollarse, el modelo de la burocracia industrial. La propia organización del conocimiento en diciplinas permanentes se fundó sobre presupuestos industriales. […] De esta manera, la vida interior de la escuela se convirtió en un espejo de anticipación, en una introducción perfecta a la sociedad industrial».

UNESCO

Este legado debe abordarse si la educación ha de ser redirigida para servir al desarrollo sostenible y a una visión humanística del futuro. Según lo identificado por A. Toffler, uno de esos legados es la organización del conocimiento en disciplinas permanentes y segregadas, como matemáticas, filosofía, historia, biología, física, literatura, entre otras. Los desafíos globales que enfrenta el mundo en el siglo XXI, desde el cambio climático hasta la persistente pobreza, no pueden abordarse por medios monodisciplinarios, porque «todos los temas importantes son polidisciplinarios» por naturaleza. Por lo tanto, en el contexto de lo imprescindible del desarrollo sostenible, la forma disciplinaria de la educación es insostenible.

Mediante esta lógica, la transdisciplinariedad como enfoque de la educación surge como una necesidad para el desarrollo sostenible. El enfoque disciplinario de la educación es eficaz para producir la hiperespecialización, pero el costo de esta eficiencia es una forma de inteligencia ciega, incapaz de integrar los ámbitos del conocimiento en un todo coherente. Sin embargo, este enfoque no debe confundirse como antidisciplinario ni reducirse a la interdisciplinariedad. Más bien, es una organización y producción de conocimiento entre, a través y más allá de las disciplinas que brinda un marco en el que existe «el potencial para hacer que el conocimiento producido sea cada vez más relevante para analizar los desafíos globales apremiantes».

Con el desarrollo continuo de la revolución tecnológica contemporánea, el mundo está inmerso en una transformación sin precedentes. Este fenómeno ha llevado a numerosos interesados en diversos sectores a anunciar el surgimiento, o incluso el inicio, de una Cuarta Revolución Industrial. Esta revolución presenta tres características distintivas:

  • 1
    Velocidad
    Contrario a las revoluciones industriales anteriores, esta evoluciona a un ritmo exponencial en lugar de lineal. Lo cual es resultado del mundo multifacético y estrechamente interconectado en el que vivimos y el hecho de que la nueva tecnología genera tecnología más nueva y cada vez más capaz.
  • 2
    Amplitud y profundidad
    Se basa en la revolución digital y combina múltiples tecnologías que están dando lugar a cambios de paradigma sin precedentes en la economía, los negocios, la sociedad y el individuo. No solo cambia el «qué» y el «cómo» de hacer las cosas, sino también «quiénes» somos.
  • 3
    Impacto en los sistemas
    Implica la transformación de sistemas completos, en (y dentro de) los países, las empresas, las industrias y la sociedad en su conjunto.

Por lo tanto, el mundo sería y, en gran medida ya lo es, transformado y forjado por fuerzas disruptivas que transformarán de manera radical no solo nuestros modos de vida, sino también nuestra propia existencia. Suponiendo que la Cuarta Revolución Industrial no se vea obstaculizada, los sistemas educativos ahora deberán desarrollar:

La capacidad para el análisis y las soluciones complejas, por ejemplo:

El surgimiento y la propagación de los sistemas de inteligencia artificial autónoma (IA), con el riesgo de una instanciación perversa, transforma ciertos dilemas filosóficos que hasta ahora habían sido considerados como meros experimentos mentales en realidades inminentes que deben resolverse. El caso de los automóviles autónomos es particularmente delicado, debido a que, a pesar de la inteligencia artificial, bajo el capó de los automóviles autónomos yace una programación compleja de los programadores humanos. Aunque gran parte de la lógica detrás de los automóviles autónomos es la reducción de accidentes, estos programadores tienen que dar instrucciones a dicho vehículo para el inevitable, aunque raro, accidente automovilístico. El consenso parece ser programar el automóvil para minimizar las víctimas, es decir, si un autobús autónomo y un automóvil autónomo chocaran, el automóvil autónomo sería sacrificado si fuera necesario. A primera vista, esto parece sensato. Pero como demuestra el problema del tranvía, articulado por primera vez por Philippa Foot, pero luego retomado y revisado innumerables veces, el principio puede resultar más difícil de articular de lo que se pensaba al inicio. Este es un ejemplo pequeño pero concreto donde las disciplinas, que en la actualidad se encuentran segregadas en la educación contemporánea, convergen en una realidad compleja que requiere un enfoque transdisciplinario.

Preparación para las fuerzas disruptivas y las transformaciones que dan forma al futuro, por ejemplo:

En el caso de los automóviles autónomos, si esta innovación se materializa, se espera que numerosas industrias desaparezcan o se transformen por completo, con sus propias consecuencias desde los servicios de taxi hasta los seguros, pasando por la ley (¿quién es responsable de un accidente por un automóvil autónomo y quién tiene la culpa?).

En el caso de la inteligencia artificial en general, no solo desaparecerían muchas carreras previsibles o requerirían una modificación tan grande que, en efecto, serían carreras por completo diferentes, sino que también muchas perspectivas profesionales que asumiríamos como deseables en tal futuro podrán, de hecho, volverse obsoletas. Es importante resaltar que ya existen los fundamentos básicos primitivos para que la inteligencia artificial sea capaz de escribir programas en sí misma.

Ambos requisitos hacen que la necesidad de una educación transdisciplinaria sea aún más apremiante. Una vez más, el primer requisito solo puede abordarse mediante un enfoque capaz de percibir y relacionarse con el mundo y la realidad en su globalidad y complejidad, incluida la incertidumbre, y la comprensión de la naturaleza perpetua de la interretroactividad. El segundo requisito enfatiza aún más la importancia de la educación transdisciplinaria, ya que no se trata solo de una transmisión integral de información y conocimientos. Es, más importante aún, el desarrollo de una mentalidad transdisciplinaria, un pensamiento complejo capaz de establecer conexiones entre los ámbitos del conocimiento académico y no académico en relación con un mundo complejo y, tal vez, complejizante. Esto es fundamental para cualquier educación orientada al futuro, ya que los sistemas educativos han sido históricamente y de manera inevitable deficientes en la predicción y la preparación para las transformaciones del mercado laboral, ya que buscan actualizarse de forma continua con dicho cambio. En otras palabras, además de permitir el análisis del mundo en toda su complejidad y las ramificaciones de la interretroactividad perpetua, una educación transdisciplinaria no intenta perseguir en vano una transformación siempre acelerada del mundo, sino que en su lugar permite y desarrolla la habilidad intrínseca de la adaptabilidad.

Desde
Mediante
Hacia

Pluridisciplinariedad: la educación es diseñada por especialistas en educación y consiste en diferentes materias que se imparten codo a codo en diferentes clases.

Interdisciplinariedad: la educación es diseñada en conjunto por diversos especialistas disciplinarios. Los planes de estudio intentan superar las barreras entre las asignaturas.

Transdisciplinariedad: la educación es diseñada tanto por especialistas como por no especialistas. Los planes de estudio reflejan las necesidades y las aspiraciones sociales relevantes para el logro educativo y superan las limitaciones de las disciplinas académicas.

Es importante reiterar que una educación transdisciplinaria no es antidisciplinaria. Su enfoque de producir conocimiento entre, a través y más allá de las disciplinas implica la existencia y la necesidad de disciplinas, así como de dominios de conocimiento no académicos. Las disciplinas seguirán existiendo, lo que debe cambiar es el enfoque hacia ellas.

Los cuatro pilares de
la Educación Equilibrada e Inclusiva (EEI)

Enfoque basado en la mejora de la comprensión del interendeudamiento y la interdependencia de las culturas.

Enfoque integrador de perspectivas múltiples basado en la interconexión de las áreas del conocimiento académico y no académico.

Enfoque interactivo y sinérgico basado en el diálogo de planteamiento de problemas y el intercambio crítico a través de la participación proactiva de los estudiantes.

Un enfoque centrado en el contexto cuyo fundamento es la integración y la adaptación a las realidades, los valores y los marcos interpretativos de los estudiantes para desarrollar su sentido de copropiedad y cocreación.

Plan Estratégico 2023 - 2030

Programa
2023 - 2024

Declaración Universal de Educación Equilibrada e Inclusiva

Guía global de ética, principios, políticas y prácticas en EEI

قريبا

Très Prochainement

Pronto